Si tienes que nadar entre tiburones, debes saber cómo piensan. Y si quieres ser uno de ellos... también.
¿Cómo llegaron a la cima los individuos ricos y poderosos que mueven el mundo? ¿Son más inteligentes? ¿Más rápidos? ¿Más guapos?
La respuesta es sencilla: son más malos. Eso es todo. Y si usted quiere llegar adonde están ellos, también deberá ser más malo.
Stanley Bing se vale del humor para explicarnos cómo piensan los que llegan al poder, y cómo hacen para mantenerse allí. Pese a que dice inspirarse en el maestro florentino, hay en este libro muy poco de Maquiavelo y mucho de la filosofía de los tiburones de los negocios.
Aunque no pretendamos llegar a ser ricos y poderosos, siempre tendremos que nadar entre tiburones... y para defendernos de ellos lo primero es entender cómo piensan.