Hay una hora del atardecer, entre el crepúsculo y la caída de la noche, en la que todas las ciudades son iguales. Roma, París, Londres..., las ciudades son sólo un largo horizonte sobre el cual el día se desploma. Y ese espectáculo sobrecogedor hace palidecer todas las creaciones de los hombres. En ...
Hay una hora del atardecer, entre el crepúsculo y la caída de la noche, en la que todas las ciudades son iguales. Roma, París, Londres..., las ciudades son sólo un largo horizonte sobre el cual el día se desploma. Y ese espectáculo sobrecogedor hace palidecer todas las creaciones de los hombres. En Smara también. Y en esa hora posterior al crepúsculo, cuando todo se difumina y mengua, sólo dos ojos podían sobrepasar la realidad. Allí estaban?
Este sitio web almacena datos como cookies para habilitar la funcionalidad necesaria del sitio, incluidos análisis y personalización. Puede cambiar su configuración en cualquier momento o aceptar la configuración predeterminada.
Las cookies necesarias ayudan a hacer una página web utilizable activando funciones básicas como la navegación en la página y el acceso a áreas seguras de la página web. La página web no puede funcionar adecuadamente sin estas cookies.
Personalización
Las cookies de personalización permiten a la página web recordar información que cambia la forma en que la página se comporta o el aspecto que tiene, como su idioma preferido o la región en la que usted se encuentra.
Análisis
Las cookies estadísticas ayudan a los propietarios de páginas web a comprender cómo interactúan los visitantes con las páginas web reuniendo y proporcionando información de forma anónima.
Marketing
Las cookies de marketing se utilizan para rastrear a los visitantes en las páginas web. La intención es mostrar anuncios relevantes y atractivos para el usuario individual, y por lo tanto, más valiosos para los editores y terceros anunciantes.