No quería que la llamaran por un nombre masculino, ni siquiera mientras gobernó Roma como Antoninus. Ella era sacerdotisa de Elahagabal en un imperio que nunca tuvo palabras para nombrarla. Tiempo después de su asesinato, la historia sellaría su condena rebautizándola con desprecio como Heliogábalo....
No quería que la llamaran por un nombre masculino, ni siquiera mientras gobernó Roma como Antoninus. Ella era sacerdotisa de Elahagabal en un imperio que nunca tuvo palabras para nombrarla. Tiempo después de su asesinato, la historia sellaría su condena rebautizándola con desprecio como Heliogábalo. Así ha perdurado: reducida al escándalo, la perversión y el exceso. Sin embargo, en esta recreación epistolar, Hierocles -su amante, su confidente, su contención- recupera la voz silenciada de una joven que rompió los márgenes del género, la fe y el cuerpo.
Este sitio web almacena datos como cookies para habilitar la funcionalidad necesaria del sitio, incluidos análisis y personalización. Puede cambiar su configuración en cualquier momento o aceptar la configuración predeterminada.
Las cookies necesarias ayudan a hacer una página web utilizable activando funciones básicas como la navegación en la página y el acceso a áreas seguras de la página web. La página web no puede funcionar adecuadamente sin estas cookies.
Personalización
Las cookies de personalización permiten a la página web recordar información que cambia la forma en que la página se comporta o el aspecto que tiene, como su idioma preferido o la región en la que usted se encuentra.
Análisis
Las cookies estadísticas ayudan a los propietarios de páginas web a comprender cómo interactúan los visitantes con las páginas web reuniendo y proporcionando información de forma anónima.
Marketing
Las cookies de marketing se utilizan para rastrear a los visitantes en las páginas web. La intención es mostrar anuncios relevantes y atractivos para el usuario individual, y por lo tanto, más valiosos para los editores y terceros anunciantes.