La afirmación de la Historia como ciencia del futuro, y la centralidad de la historia de las formas jurídicas, políticas e institucionales en la construcción del Estado de Derecho y del sistema democrático, es una concepción esencial a la producción literaria centroeuropea del siglo XX, desde Robert Musí! hasta Ingeborg Bachmann, pasando por Franz Kafka, Jaroslav Hasek, Arthur Schnitzler, Joseph Roth, Stefan Zweig, Franz Werfel, Hermann Broch, Miklós Bánffy, Heimito von Doderer, Alma Mahler-Werfel, Oskar Kokoschka, Gregor von Rezzori, Sándor Márai, Elías Canetti y Thomas Bernhard. Pero se diría que Austria, Europa, el interminable siglo XX y el propio proyecto democrático habrían de cobrar forma, precisamente, allí en donde historia y mito fueran capaces de confluir en el Estado. Y, en el espacio político, jurídico e institucional danubiano, por tantos conceptos un espacio en la historia y ante la historia modelado por las formas de creación, y muy especialmente por las formas de creación literaria, el examen del Estado debe acudir a la literatura. Un Estado de Derecho, en la secuencia que conduce de la Monarquía de los Habsburgo a la Primera Rep×blica austriaca, con forma constitucional, federal y parlamentaria, muy avanzadamente democrática para su tiempo, y absolutamente en el desarrollo de las políticas p×blicas a partir de 1919, que habría de adquirir una definición literaria. El Estado social y democrático de Derecho finalmente establecido y consolidado a partir de 1945. El Estado de la literatura.