José Gutiérrez Solana comienza su recorrido por el Madrid de la Gran Vía, cuyo último tramo, el que va de Callao hasta la Plaza de España, que se llamó Eduardo Dato, se halla en sus inicios en 1922. Entre apisonadoras y desmontes va haciendo historia de algunas de las calles desaparecidas, como la de Ceres, o el callejón del Perro, con sus librerías de viejo y sus prostíbulos, en lo que constituía el barrio bohemio. Nos lleva a continuación por los ambientes más populares de Madrid, aquellos a los que acude el pueblo a divertirse: las verbenas, las bailes, las romerías, el carnaval, las corridas de toros, el Rastro?son los lugares más idóneos para hallar la amalgama bullanguera y colorista del pueblo de Madrid, pero también los mercados como el de la Cebada, de trágica historia, pues allí se ejecutaba a los condenados a muerte, como el cura Merino, el general Riego o Luis Candelas lo fueron en su momento; o los cementerios en franco abandono como el de San Martín, que se ubicaba en el hoy también desaparecido estadio de Vallehermoso. Hay personajes populares de aquel Madrid que transitan por estas páginas, como el Ciego Fidel, Lola, vieja-niña vendedora de periódicos, o el revolucionario Garibaldi, un borrachín con todo su repertorio de medallas colgadas del pecho. Como dice Roberto Castrovido, en el artículo que dedicó a este libro en 1924: ?Solana pinta cuando escribe y escribe cuando pinta; es literario, satírico, mordaz, psicólogo con el pincel, y es todo eso y además, dibujante de tipos, aguafuertista de paisajes -¿qué es, sino un admirable aguafuerte, La plaza de la Cebada?-? También Jorge Guillén, bajo el pseudónimo de Pedro Villa dedicó un largo artículo al libro de Solana Madrid Callejero en mayo de 1924: ?Solana tiene fuerza. Está abundantemente dotado. Ve y sabe decir lo que ve. Allí donde haya bulto, chichón, resquebrajadura, desolladura, relieve orográfico ?ya en el desmonte, ya en el rostro de una vieja-, solana se encarniza, se ensaña y abulta el bulto, y amorata el chichón, y hiende aún más la resquebrajadura [?] Es el trapero trágico, es el deshollinador en todo el esplendor de su gesticulante negrura. Energía, desgano, crudeza, virulencia, silenciosa acritud cínica. ¡Magníficas calidades!?