Hay otoños que son comienzos. Este libro recorre la Antigüedad tardía (siglos iv-viii d. C.), sobre todo su etapa inicial, para dibujar los rasgos más distintivos de un período histórico complejo y fascinante. Con prosa precisa, clara y elegante, Javier Arce nos conduce por un paisaje vivo (con caminos y puertos, villas y murallas, emperadores y usurpadores, obispos, comerciantes y peregrinos) a través de diecisiete escenas que nos descubren los problemas de administración del Imperio cuando los «bárbaros» acechaban sus fronteras, la creación de una nueva moneda de oro (el solidus) y su impacto en las diferentes clases sociales, el auge y arraigo de las peregrinaciones a Tierra Santa, el ritmo del calendario pagano en un mundo crecientemente cristiano, la transformación de Roma en un museo de antigüedades tras la fundación de Constantinopla, el devenir de Atenas como «ciudad de los filósofos», la nostalgia del pasado y el amor de la naturaleza, las formas de vestir y sus múltiples significados, la vida ociosa de las villae… Y todo ello a partir del análisis certero y luminoso de una sorprendente variedad de fuentes —leyes, monedas, calendarios, listas administrativas, edictos de precios, crónicas, poemas, mosaicos, inscripciones conmemorativas, edificios y restos arqueológicos. Un viaje tan ameno como riguroso de la mano de uno de los mejores y más prestigiosos conocedores de una época marcada por la transformación.