«Sus adversarios políticos llevan decenios intentando roer su pedestal [de José Antonio Primo de Rivera], pero incluso las mejor fundamentadas de las críticas terminan estrellándose contra la magnitud de una figura que, en realidad, nunca se tuvo a sí misma por un caudillo de masas, pero que sigue ejerciendo un influjo casi magnético a poco que uno se acerque a las páginas —y son muchas— que dejó escritas [ ]. El libro que el lector tiene en sus manos es una glosa de la vida y el pensamiento de José Antonio en la pluma de uno de los grandes protagonistas de la política italiana de posguerra: Giorgio Almirante [ ]. Es perfectamente comprensible que Almirante quedara fascinado por la figura de José Antonio: he ahí un ejemplo de nacionalista revolucionario patriota, con profundísimo sentido de lo social, con un sentido trascendente de la vida, un estilo político intensamente poético y, sobre todo, no contaminado por los desastres de la guerra. En la pluma de Almirante, la vida de José Antonio va tomando la forma de una epopeya colectiva: la de media Europa que atravesó el fuego y el tormento para defender una forma de existencia que consideraba superior». José Javier Esparza, del prólogo Junto a la biografía de Almirante, el lector hallará aquí el más famoso de sus discursos y su testamento. En esas últimas palabras, escritas a las puertas del fusilamiento, José Antonio perdona, pide perdón y suplica la paz de España: ninguna página lo retrata más alto que esa, donde un hombre vencido se eleva sobre sus verdugos Giorgio Almirante (Salsomaggiore, Italia, 1914 – Roma, 1988) fue una de las figuras más influyentes de la derecha italiana del siglo XX. Formado en la Roma fascista, combatió en el norte de África durante la Segunda Guerra Mundial y participó después en la fundación del Movimiento Social Italiano, del que acabaría siendo su principal líder. Diputado nacional desde 1948 hasta 1987 —con una única interrupción entre 1963 y 1968—, destacó por su intensa actividad parlamentaria, la defensa de la identidad nacional italiana y de la unidad de la derecha. Polémico y admirado a partes iguales, renegó de su colaboración con la prensa racial Difesa della razza, aunque nunca abandonó sus convicciones patrióticas.