Esta obra examina el papel de la voz humana en la música, el teatro y la cultura de la Antigua Grecia, combinando filología, arqueomusicología y anatomía. Traza la evolución desde Pitágoras hasta el enfoque empírico de Aristóxeno, enfatizando la percepción y la experiencia en el conocimiento musical. El estudio explora los antiguos puntos de vista anatómicos sobre la fonación y la respiración (Hipócrates, Aristóteles, Galeno), el ciclo vibratorio de las cuerdas vocales y conceptos como la altura tonal, la tesitura y los registros vocales. Analiza las distinciones entre la voz hablada y cantada, el movimiento interválico y continuo, y el significado cultural de la mousike en la educación, el ritual y la cohesión social. Los temas clave incluyen los sistemas musicales griegos (tetracordios, escalas, notación), el estilo vocal intermedio parakataloge, un precursor del recitativo renacentista, y los desafíos técnicos a los que se enfrentaban los cantantes y actores en el drama griego antiguo. El libro revisa tratados antiguos (Aristóxeno, Nicómaco, Ptolomeo, Arístides Quintiliano), fragmentos musicales supervivientes y la evolución de la interpretación desde los aoidoi homéricos hasta los solistas profesionales y los coros. También aborda la formación vocal, la salud y la estética musical de la antigua Grecia, destacando los tipos de voces preferidos y las demandas técnicas que dieron forma a su repertorio. En última instancia, reconstruye una posible técnica vocal griega antigua y sus fundamentos estéticos, técnicos y culturales, mostrando su influencia duradera en la historia de la música y el teatro.