Una excelente muestra del ingenio de Cervantes.
En el Viaje del Parnaso, Cervantes se presenta a sí mismo emprendiendo un viaje alegórico al monte Parnaso, morada de Apolo y las musas, para participar en una “guerra” contra los malos poetas que amenazan la verdadera poesía.
Mezclando humor, ironía y autocrítica, relata encuentros fantásticos con dioses, poetas y criaturas marinas; se burla de los vicios literarios de su época y reivindica la poesía auténtica frente a la mediocridad. El viaje sirve también para reflexionar sobre su propia vida, su marginalidad como escritor y su deseo de reconocimiento.
La obra concluye con un tono jocoso y desengañado, subrayando la imposibilidad de erradicar por completo la mala poesía, pero celebrando el valor moral e intelectual del buen poeta.