Una fantasía gótica visionaria y evocadora sobre nigromancia, venganza y un amor que consume hasta el alma
Había una isla donde los muertos caminaban sobre la tierra, y siete casas nobles gobernaban empleando los secretos arcanos de la nigromancia. Pero la espada de un conquistador los hizo caer. Quemaron sus bibliotecas, mataron a sus señores y extinguieron su magia.
Pero la Casa de los Dientes se alza desafiante contra el nuevo orden. Sus últimos miembros con vida son la hermosa Marozia, la heredera de la Casa, y su prima, la insólita lady Agnes.
Aunque lleva siete años sin pronunciar palabra, Agnes es quien carga de verdad con el legado de la Casa. Y tiene sus propias órdenes. Debe recuperar los secretos de la magia de la muerte y vengar el honor perdido de su familia. Debe organizar el compromiso de su querida prima Marozia con Liuprand, heredero al trono del conquistador, para obtener acceso a la biblioteca prohibida de su castillo grotescamente grandioso.
La sed de venganza arde en el corazón de Agnes, pero también lo hacen unas pasiones más extrañas; y es Liuprand, el príncipe dorado, quien toca su alma. Pero esta pasión, tan traicionera como poderosa, envenenará las raíces del reino ya de por sí destrozado y amenazará con partirlo en dos.
Y es que la orden final de Agnes es la más importante de todas: no debe enamorarse.