Compartimos las vivencias de una mujer que decide acabar con el camino de imposiciones trazado por su familia, y marchar al frente de la Primera Guerra Mundial, donde vivirá la batalla del Somme, que dejó más de un millón de bajas. Entre la muerte cotidiana nace la esperanza de tener otra vida distinta, más plena, más suya. La historia comienza en Elche, en 1892. La madrugada en la que Olivia nació, su abuela Elvira sabía que aquella criatura estaba destinada a romper la tradición de las mujeres de la Villa de las Cerrajas. Curanderas, hechiceras, videntes, yerberas… mujeres con dones heredados que parecían tener el destino bien marcado desde tiempos ancestrales. En cambio, Olivia, niña de energía torrencial y decisiones impredecibles, no estaba dispuesta a una vida encorsetada entre herencias y un matrimonio concertado que aborrecía. Quería estudiar, experimentar, viajar. Quería ser enfermera y ayudar con sus conocimientos en los más terribles escenarios. Pero los caminos de la vida nos desvían de nuestros propósitos. Olivia vivirá entre pérdidas, dolor, violencia, traiciones e incertidumbre. Tendrá que aprender a soltar para tomar fuerzas de nuevo. Y, sobre todo, deberá reconstruirse para sobrevivir en mitad del fango de la catastrófica realidad de la Primera Guerra Mundial. En 1916 Europa vivió la batalla del Somme, la más cruel; debido a la guerra nuestra protagonista es una de tantas mujeres de la época que se incorporan al entorno laboral, que salen del hogar. Entre heridos y muertos, el encuentro con un hombre japonés la llevará a pensar en la predestinación, en la posibilidad de intuir que nuestra vida puede ser otra y que hay más futuro que la violencia cercana.