En este libro, tras profundizar en las raíces medievales de la tradición de revestir a la Virgen —y de cubrir el Pilar— con mantos, la atención se ha centrado sobre los trabajos llevados a cabo en el templo a lo largo del último tercio del siglo XVIII; la decoración pictórica desarrollada sobre —y en torno a— la Santa Capilla, o el cierre de la gran cúpula central, tras el que se acometerá la solemne consagración de la nueva iglesia durante las fiestas celebradas en honor a la Virgen en octubre de 1872.
Tal y como se nos explica en las páginas del volumen, el edificio, todavía sin terminar, servirá de escenario privilegiado en Salida de misa del Pilar, una de las primeras películas del cine español, rodada en 1899. Aunque nadie hubiera podido preverlo, la fábrica del templo comenzará a manifestar graves problemas estructurales muy poco tiempo después, en los primeros compases del siglo XX. No obstante, los complejísimos trabajos de refuerzo y consolidación del edificio, dirigidos por Teodoro Ríos Balaguer, y registrados en un interesante documental mudo —¡El Pilar se hunde!—, lograrán salvar el Pilar, y lo harán, además, respetando la imagen que ofrecía el templo, al que, en efecto, no llegarán a imponerse grandes modificaciones, más allá del cambio de ubicación del coro, al que también se alude. El libro, que recoge, asimismo, los últimos trabajos llevados a cabo en el edificio —la construcción de la fachada sur, la de la plaza, y la elevación de las torres de la ribera del río—, atiende, de igual manera, al contexto urbano en el que se inscribe, y concluye describiendo el estado que presenta en la actualidad, y enumerando las necesidades que habrá que afrontar para garantizar su mantenimiento y conservación para las generaciones futuras.