La noche del 11 de febrero de 2002, casi trece millones de espectadores siguieron la final de la primera edición de Operación Triunfo. Rosa, Bisbal, Bustamante, Chenoa y el resto de concursantes del talent show ya no eran solo unos jóvenes que soñaban con ser cantantes: se habían convertido en auténticas estrellas que pasaron a formar parte de la memoria sentimental del país.
El fenómeno OT desbordó la pequeña pantalla y puso patas arriba la industria musical. Mientras los discos vinculados al programa, producidos a toda velocidad, vendían millones de copias, artistas que llevaban años luchando por hacerse un hueco vieron cómo las reglas del juego cambiaban de la noche a la mañana.
Esto no es un libro de OT, del periodista musical Pedro Ángel Sánchez (Las chicas de oro, Nada es eterno salvo la Carrà), reconstruye la historia de los sueños cumplidos y truncados de los «triunfitos» y de muchos otros intérpretes que vivieron en primera persona una época definida por el avance de la piratería, la transformación de las radiofórmulas, la obsesión por el triunfo y el final de una era que modificó para siempre nuestra forma de entender —y consumir— la música.
Un relato que recoge las voces de muchos de los protagonistas de aquel momento a través de las entrevistas que el autor ha realizado en diferentes medios de comunicación y de los testimonios reunidos exclusivamente para este libro: Rebeca, Raúl, David DeMaría, Verónica Romero, Manuel Carrasco, Roser, Mónica Naranjo, Rafa Sánchez, Juanra Arnaiz, Xasqui Ten, Joaquín Guzmán, Alejo Stivel, Pilar Tabares, Tinet Rubira o Ricardo Campoy, entre otros. Profesionales del sector y artistas que fueron testigos de una revolución televisiva y musical que marcó a toda una generación.