Kafka en el purgatorio es la primera obra dramática de Carlos Fortea. En ella el autor reflexiona acerca de la figura del autor checo y su obra, pero, sobre todo, de su relación con las mujeres y con Hermann Kafka, su padre. A lo largo de seis escenas, asistimos al diálogo entre varios personajes que invitan al lector, y también al espectador, a que transiten por la luz cegadora del escritor, hasta el punto de que todos aquellos que lo rodearon, una vez muerto Kafka, dejaron de ser alguien para convertirse en el amigo, la novia, el padre. No solo su obra; también sus cartas, sus dibujos, su intimidad han enloquecido a la opinión pública y forjado la imagen de un escritor opaco, extraordinario, pero también perturbador, un ser asocial que, pese a ello, no quería estar solo. Cien años después de que muriera, Kafka sigue generando debate. Incluso cuando el propio personaje se encuentra embalsamado en el limbo, esperando el momento en el que los lectores, la crítica, los especialistas, el mundo entero le permitan pasar a la posteridad.