La autora de Cincuenta Sombras regresa con una inolvidable novela sobre un romance imposible que desafía hasta a la muerte.
¿Qué ocurre cuando la única persona que te comprende podría no estar viva?
Ahora vivo en Londres con mi tío Dylan.
Y lo único que tenemos en común es el sentimiento de pérdida.
Esta nueva vida ni siquiera parece una vida. Es insoportable.
Salvo porque... hay alguien más aquí.
Un chico.
Aunque no es real. ¿O quizá sí?
Es divertido, carismático, desesperante.
Y me comprende como nadie.
Pero solo yo puedo verlo.
Casi sin darme cuenta, es lo único en lo que puedo pensar. Lo único con lo que sueño.
Ojalá pudiera tocarlo.
Y ojalá él pudiera tocarme.
¿Me estoy enamorando... de un fantasma?