El señorío fue una institución fundamental y estructuradora del régimen jurisdiccional castellano durante la Edad Moderna. Se trataba de una forma de organización político-social en la que un individuo –ya fuera señor, conde, marqués o duque– poseía un territorio sobre el que ejercía diversos derechos y competencias, que abarcaban los ámbitos judicial, administrativo y económico. Este libro ofrece un análisis en profundidad del señorío de Noalejo, situado en el límite fronterizo entre los reinos de Jaén y Granada, durante la Edad Moderna. Este fue un estado jurisdiccional de creación relativamente tardía, fundado a mediados del siglo XVI sobre un territorio despoblado conocido como los Entredichos. Este espacio había sido objeto de disputa entre las ciudades de Granada y Jaén desde la conquista del Reino Nazarí; sin embargo, Felipe II zanjó el pleito vendiendo la jurisdicción, señorío y vasallaje a doña Mencía de Salcedo, moza de cámara de su madre, la emperatriz Isabel de Portugal. Nació así el señorío de Noalejo, que después pasó de mano en mano entre diversas familias de la nobleza castellana a lo largo de la Edad Moderna, como fueron los Maldonado, Espejo, Solís, Fuenmayor, Saavedra, Sarmiento y Gutiérrez de los Ríos. El libro reúne nueve capítulos elaborados por investigadores de las universidades de Jaén, Córdoba y Complutense de Madrid, así como del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). En estos trabajos se analiza este señorío desde diversas perspectivas de estudio, tales como el proceso político de su creación, las trayectorias personales de los señores y sus redes clientelares, las resistencias de las comunidades locales de esta y otras villas frente al poder señorial, las posesiones económicas vinculadas a su mayorazgo, la articulación territorial de este señorío o los restos arqueológicos que quedan en el actual municipio.