¿EL FRACASO DE LA RAZÓN? MODERNIDAD Y EXILIO EN LA EUROPA DE ENTREGUERRAS. Hace menos de cien años una parte muy importante de la intelectualidad europea fue obligada a exiliarse. El antifascismo italiano, la Alemania defensora de Weimar, la Austria de la primera República, la España republicana o la Francia de origen judío –entre otros– tuvieron que abandonar su tierra, ya que la alternativa habría sido la detención o la ejecución. La memoria democrática de la intelectualidad europea no debería olvidar este reciente episodio del período de entreguerras. Los exilios, siempre terribles, fueron muy diversos a lo largo de Europa: en varios países como Alemania, Austria, Francia o Italia fue posible regresar tras 1945, pero en otros como en España y en Portugal, no. La duración también varió enormemente: desde los menos de cinco años de exilio en Francia, hasta los cuarenta en España o Portugal. Del mismo modo las razones también variaron: en unos casos pesó la adhesión política de izquierdas, en otros la identificación racial-religiosa judía, y a veces la superposición de ambas. Pero esta condición exiliada afectó plenamente a una parte crucial de la filosofía del siglo XX y a los diagnósticos filosóficos que realizaron algunos autores y autoras. No se trata, pues, de una circunstancia aleatoria o accesoria, sino que –y esta es la apuesta de este libro– el exilio resulta indispensable para evaluar críticamente los diagnósticos filosóficos sobre Europa, la modernidad, la razón, el capitalismo o la Ilustración que realizaron quienes tuvieron que sufrirlo. Dado que en la Europa de los años veinte, treinta y cuarenta del siglo XX el exilio constituyó una realidad transnacional, en este volumen se han seleccionado las propuestas de varios autores judío-alemanes (Arendt, Horkheimer, Adorno, Sohh-Retel, Bloch y Marcuse) y de otros espacios europeos (Gaos, Levi, Ginzburg, Kundera) y se han analizado sus propuestas filosóficas atendiendo especialmente a esta horrible condición, esto es, prestando atención a las modificaciones teóricas en su pensamiento antes, durante y después –para quienes llegó a haber un después– del exilio. La filosofía del siglo XX queda así iluminada desde una perspectiva nueva.